PortoBello son tres apartamentos en el Puerto de Tazacorte, a un paso de la playa y de la avenida. Llegas, dejas la maleta y en dos minutos estás con los pies en la arena. Alrededor, el barrio pesquero: terrazas sencillas y restaurantes de pescado. Todo a mano, sin coche.
Por dentro, la idea es clara: que funcione. Apartamentos reformados, bien iluminados y con sitio para cada cosa. La cocina está preparada para el día a día: cafetera por la mañana, algo rápido al mediodía o una cena tranquila después del paseo. No hay que improvisar.
El descanso también está cuidado. Textiles agradables, distribución simple y esa sensación de orden que ayuda a desconectar. Si necesitas un rato de pantalla o revisar correo, tienes Wi-Fi y Smart TV. Si no, mejor: sales a ver el atardecer y vuelves después de respirar la brisa del mar.
El baño sigue la misma línea: cómodo, limpio y con lo básico listo (toallas, secador, gel) para no perder tiempo. Entras y sales con facilidad, que es como se vive junto al mar.
Lo que hace especial a PortoBello es la cercanía real. No son «cerca de la playa»: es cruzar y estar. Bañarte por la mañana, comer en la avenida, un helado por la tarde y vuelta a casa en minutos. Y si te apetece moverte, el Valle de Aridane queda a 10 minutos en coche.
En resumen: apartamentos acogedores, equipados y sin complicaciones, en el sitio exacto para disfrutar de sol, mar y vida local.